Adrián TC
Poeta recién llegado
¡Vamos!, juguemos una vez más,
Ingenuamente imaginaré que me amas.
Los dados están a tu favor,
Juguemos una última partida,
Muestra indiferencia si me arrebatas la vida,
Pues no hay nada más que perder si no tengo tu amor.
Falso amor es mi placebo,
Ambrosía que bebo,
Elixir que mi vida se llevó.
Dulce mentira que deleita mis oídos,
Dulce figura que agudiza mis sentidos,
Falacia que aviva mi corazón,
Y me tiene cautivo de su prisión.
Palabras dulces que laceran mi corazón,
Mirada que anestesia y adormece la razón.
Envuélveme en el laberinto de tus mentiras,
Y entrégame tu amor una última ocasión.
Te suplico, no ignores mi petición,
Juguemos tu juego, te entrego mi rendición.
Prometo que mañana tu camino seguirás.
Yo, retomaré mi camino de desolación,
Sediento de tus labios y lejos de tu corazón,
Caminando, como forastero sin dirección.
Disculpa a mi humilde corazón por querer llamar tu atención
Con detalles, poemas y alguna canción.
Tonto soñador que hoy tiene que aceptar
Que somos como el cielo y el mar,
Y que a mi lado jamás podrás estar.
Ingenuamente imaginaré que me amas.
Los dados están a tu favor,
Juguemos una última partida,
Muestra indiferencia si me arrebatas la vida,
Pues no hay nada más que perder si no tengo tu amor.
Falso amor es mi placebo,
Ambrosía que bebo,
Elixir que mi vida se llevó.
Dulce mentira que deleita mis oídos,
Dulce figura que agudiza mis sentidos,
Falacia que aviva mi corazón,
Y me tiene cautivo de su prisión.
Palabras dulces que laceran mi corazón,
Mirada que anestesia y adormece la razón.
Envuélveme en el laberinto de tus mentiras,
Y entrégame tu amor una última ocasión.
Te suplico, no ignores mi petición,
Juguemos tu juego, te entrego mi rendición.
Prometo que mañana tu camino seguirás.
Yo, retomaré mi camino de desolación,
Sediento de tus labios y lejos de tu corazón,
Caminando, como forastero sin dirección.
Disculpa a mi humilde corazón por querer llamar tu atención
Con detalles, poemas y alguna canción.
Tonto soñador que hoy tiene que aceptar
Que somos como el cielo y el mar,
Y que a mi lado jamás podrás estar.