Ya no vale lamentarse,
he perdido todo por mi mala cabeza,
aposté todo por ti
y solo quedé endeudado de recuerdos
como un juguete roto me dejaste porque ya no te servía.
Ya no regreses niña
si vas jugar con mis hilos de sangre, con mis venas llameantes,
No juegues con mis ojos móviles, no los saborees más con tu lengua de colores,
No juegues con mis brazos, con mis piernas que se han quedado quietas
como estúpidas piezas de tu colección y de tu venganza planeada,
Suelta mi cabeza (que no deja de pensarte) entre las brasas,
Échale más leña al fuego de tu desinterés.
Ya no vale creer
que unirás mis partes,
solo sé que eres la titiritera que cobra por su espectáculo
en la arrancada nave de los llantos y de los argumentos baratos.
he perdido todo por mi mala cabeza,
aposté todo por ti
y solo quedé endeudado de recuerdos
como un juguete roto me dejaste porque ya no te servía.
Ya no regreses niña
si vas jugar con mis hilos de sangre, con mis venas llameantes,
No juegues con mis ojos móviles, no los saborees más con tu lengua de colores,
No juegues con mis brazos, con mis piernas que se han quedado quietas
como estúpidas piezas de tu colección y de tu venganza planeada,
Suelta mi cabeza (que no deja de pensarte) entre las brasas,
Échale más leña al fuego de tu desinterés.
Ya no vale creer
que unirás mis partes,
solo sé que eres la titiritera que cobra por su espectáculo
en la arrancada nave de los llantos y de los argumentos baratos.