Entre mil faros descalzo el penacho desde cubo funicular asta el poniente... mas describir su llanto es escribir el pico del burriago que me hace feliz, darle trozos de queso fundido y hacerle sonreir a carcajadas obserbo el quejido : Alberto ven conmigo.. y mientras viene el descanso acerco el oido al marco de la ventana para escuchar su junco perdido por la niebla : - Alberto ven ....