kenijketikita
Poeta recién llegado
Juraría que fue verdad; una tarde
lo recuerdo
Tu jugabas con mi pelo y yo te contaba un cuento
tu cantabas para mi canciones que no he olvidado
mientras yo te hacía reír poniéndote nombres raros.
Me abrazabas a tu pecho cuando caía la tormenta
Yo me quedaba dormida, segura, tranquila, quieta
Soñando con vivas flores que recogíamos en la ladera,
Con mariposas azules, rojas, blancas y negras.
Algunos momentos felices; se van, terminan, se alejan
Como un sueño que se acaba, como un reloj que hace lento
hasta que de pronto se apaga; dejando un absurdo silencio,
Un vacío aquí en el alma, y se extingue poco a poco,
Y se va volviendo nada, se desvanece en el tiempo.
Aun persiste en mi memoria tu recuerdo,
Tu aroma, tu calor, tu sonrisa, tu aliento.
Juraría que fue verdad; una tarde lo recuerdo
Tu jugabas con mi pelo y yo te contaba un cuento
Tu jugabas con mi pelo y yo te contaba un cuento
tu cantabas para mi canciones que no he olvidado
mientras yo te hacía reír poniéndote nombres raros.
Me abrazabas a tu pecho cuando caía la tormenta
Yo me quedaba dormida, segura, tranquila, quieta
Soñando con vivas flores que recogíamos en la ladera,
Con mariposas azules, rojas, blancas y negras.
Algunos momentos felices; se van, terminan, se alejan
Como un sueño que se acaba, como un reloj que hace lento
hasta que de pronto se apaga; dejando un absurdo silencio,
Un vacío aquí en el alma, y se extingue poco a poco,
Y se va volviendo nada, se desvanece en el tiempo.
Aun persiste en mi memoria tu recuerdo,
Tu aroma, tu calor, tu sonrisa, tu aliento.
Juraría que fue verdad; una tarde lo recuerdo
Tu jugabas con mi pelo y yo te contaba un cuento