demiannatura
Poeta recién llegado
Kármico el perfume que de mis manos se fue,
que en mi piel se impregnó
y de mi cuerpo se alejó.
Dejaste tú tus culturas, tus cantos,
tus lenguas enigmáticas
y leíste bien mis labios para saberme callar.
Te llevaste mis manos testigas, las más humildes,
cada caricia la supiste secuestrar,
cada línea de ellas las pudiste menguar.
Olvidaste enseñarme tu catecismo,
tus colores santos los abandonaste aquí
y ahora tu doctrina está escrita en mi dormitorio.
que en mi piel se impregnó
y de mi cuerpo se alejó.
Dejaste tú tus culturas, tus cantos,
tus lenguas enigmáticas
y leíste bien mis labios para saberme callar.
Te llevaste mis manos testigas, las más humildes,
cada caricia la supiste secuestrar,
cada línea de ellas las pudiste menguar.
Olvidaste enseñarme tu catecismo,
tus colores santos los abandonaste aquí
y ahora tu doctrina está escrita en mi dormitorio.