Sommbras
Poeta adicto al portal
1/
La Alhambra es expectante como un signo zodiacal. Un paraje que te rodea, te envuelve, te ahoga, sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.
Nosotros pasamos el día allí como dos enamorados. Su mano es libertad, espontaneidad, su sonrisa es vuelo, belleza que ofrece sin ganarla, en ella soy el Boabdil de su libro. Después, en el Hotel ella se me declaró y yo me tiré al suelo moviéndome en él.
2/
La mejor respuesta a un “te quiero” es tirarse al suelo y hacer que nadas.
3/
Cinco lugares que se parecen a La Alhambra:
1)
2)
3)
4)
(5) Volver a intentarlo, pero no encontrarás ninguno.
4/
Aquí estás Alhambra,
el sonido sin pausa
del tiempo andalusí maquillado.
Te contemplo
girando a tu alrededor
y mi patrimonio
contigo aumenta a cada instante.
Me llegan los murmullos
de los buscadores del tesoro
sin mapa. Sombras
inundándome mi sombra.
Palacios, jardines, arte,
fortalezas,
La Alhambra,
reina de ella misma,
mujer colmada de adjetivos,
poderosa en la entrega,
descubridora del afán de vivir
que la vida no sacia,
no pudimos cumplir
el siglo IX juntos.
5/
La Alhambra de ladrillos amarantos,
de fuentes donde el tiempo discurre,
a diferencia del agua,
en horizontal,
disperso entre tu boca,
caracoleando boatos,
me olvidé de huir de mí.
No esperaba,
cuando contemplé tu ambrosía,
volver sin ojos urticantes.
Eclipse de luz
sobre La Alhambra
cuando pazguata sales
de la Puerta de las Albercas,
vas turisteando
por el Patio de los Arrayanes,
giras la fortaleza carmesí,
me llamas melifluamente,
hacia mí levantas tus ojos
y de colores me empapas
ofreciéndome el azófar de tus labios.
6/
Las altas murallas
en arrebol,
que las dejábamos cantar,
mientras paseando
el amor se desplegaba
y tu beso,
como planta del amor,
puerta de tu cuerpo,
en blanco descendía.
La Epifanía de La Alhambra,
el lugar exacto
para en el todo
esperar la nada.
7/
Sempiterna Alhambra,
puerperio, autárquico,
mi sonrisa nefelibata,
mi serendipia ataraxia,
acepta tus embelesos
porque aun escribiendo sin manos
te vuelvo a ver cómo naces.
8/
La Alhambra, mi Alhambra,
aún escucho tu respiración,
esta noche he soñado…
…
..
.
Jesús Soriano
.
La Alhambra es expectante como un signo zodiacal. Un paraje que te rodea, te envuelve, te ahoga, sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.
Nosotros pasamos el día allí como dos enamorados. Su mano es libertad, espontaneidad, su sonrisa es vuelo, belleza que ofrece sin ganarla, en ella soy el Boabdil de su libro. Después, en el Hotel ella se me declaró y yo me tiré al suelo moviéndome en él.
2/
La mejor respuesta a un “te quiero” es tirarse al suelo y hacer que nadas.
3/
Cinco lugares que se parecen a La Alhambra:
1)
2)
3)
4)
(5) Volver a intentarlo, pero no encontrarás ninguno.
4/
Aquí estás Alhambra,
el sonido sin pausa
del tiempo andalusí maquillado.
Te contemplo
girando a tu alrededor
y mi patrimonio
contigo aumenta a cada instante.
Me llegan los murmullos
de los buscadores del tesoro
sin mapa. Sombras
inundándome mi sombra.
Palacios, jardines, arte,
fortalezas,
La Alhambra,
reina de ella misma,
mujer colmada de adjetivos,
poderosa en la entrega,
descubridora del afán de vivir
que la vida no sacia,
no pudimos cumplir
el siglo IX juntos.
5/
La Alhambra de ladrillos amarantos,
de fuentes donde el tiempo discurre,
a diferencia del agua,
en horizontal,
disperso entre tu boca,
caracoleando boatos,
me olvidé de huir de mí.
No esperaba,
cuando contemplé tu ambrosía,
volver sin ojos urticantes.
Eclipse de luz
sobre La Alhambra
cuando pazguata sales
de la Puerta de las Albercas,
vas turisteando
por el Patio de los Arrayanes,
giras la fortaleza carmesí,
me llamas melifluamente,
hacia mí levantas tus ojos
y de colores me empapas
ofreciéndome el azófar de tus labios.
6/
Las altas murallas
en arrebol,
que las dejábamos cantar,
mientras paseando
el amor se desplegaba
y tu beso,
como planta del amor,
puerta de tu cuerpo,
en blanco descendía.
La Epifanía de La Alhambra,
el lugar exacto
para en el todo
esperar la nada.
7/
Sempiterna Alhambra,
puerperio, autárquico,
mi sonrisa nefelibata,
mi serendipia ataraxia,
acepta tus embelesos
porque aun escribiendo sin manos
te vuelvo a ver cómo naces.
8/
La Alhambra, mi Alhambra,
aún escucho tu respiración,
esta noche he soñado…
…
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Jesús Soriano
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