Silencio Nocturno
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA ANARQUÍA DE UN CORAZÓN
Besa el quebranto de la llama de mi alma,
feliz llanto que se desnuda bajo tu atenta mirada.
Quiero robarte el suspiro de tu vida
para llevarlo junto a la mía
bajo un sepulcro santo donde la única luz seas tú,
y yo, la vela que se consume en silencio
bajo la oscuridad de tu amor.
Besa la amarga agonía de un silencio
que en dulce dicha se presenta,
como la noche que siempre llega vestida de negro,
como el rocío que tan presente se hace al amanecer,
dando frio.
Muerde sin piedad la anarquía de mi corazón
que inquieto espera siempre por la mirada de tu amor.
Moja tus labios para poder besártelos en soledad,
a escondidas del tiempo.
Te llevaré al mar y en los pies sagrados de su sal
desnudaré tu piel para vertirte con la mía.
Apagaré la luz de la luna con un beso
y tus ojos serán el brillo eterno del mar.
Besa el quebranto de la llama de mi alma,
feliz llanto que se desnuda bajo tu atenta mirada.
Quiero robarte el suspiro de tu vida
para llevarlo junto a la mía
bajo un sepulcro santo donde la única luz seas tú,
y yo, la vela que se consume en silencio
bajo la oscuridad de tu amor.
Besa la amarga agonía de un silencio
que en dulce dicha se presenta,
como la noche que siempre llega vestida de negro,
como el rocío que tan presente se hace al amanecer,
dando frio.
Muerde sin piedad la anarquía de mi corazón
que inquieto espera siempre por la mirada de tu amor.
Moja tus labios para poder besártelos en soledad,
a escondidas del tiempo.
Te llevaré al mar y en los pies sagrados de su sal
desnudaré tu piel para vertirte con la mía.
Apagaré la luz de la luna con un beso
y tus ojos serán el brillo eterno del mar.
Última edición: