martamarques
Poeta adicto al portal
La angustia de mis días
El humo blanco vuela
y se desliza suavemente
de mi boca entre mis dedos
fantaseando en el aire su delirio
alienta un baile arrítmico
de ensueño por balcones.
Mientras el humo se va desvaneciendo
y ya es un recuerdo,
(-tediosa evocación
de la viuda enlutada noche)
doy otra pitada más...
Y se torna corpóreo nuevamente
este humo que asfixia mis pulmones
de pez recién pescado
ese humo adictivo y errabundo
que intoxica mis recónditas entrañas
se nutre de mi idiotez purulenta
que infecta el aire que respiro
como gangrenoso engaño
que corroe mis vísceras
mientras grita su victoria
por todo lo que alivia
la angustia de mis días.
Marta Marques
El humo blanco vuela
y se desliza suavemente
de mi boca entre mis dedos
fantaseando en el aire su delirio
alienta un baile arrítmico
de ensueño por balcones.
Mientras el humo se va desvaneciendo
y ya es un recuerdo,
(-tediosa evocación
de la viuda enlutada noche)
doy otra pitada más...
Y se torna corpóreo nuevamente
este humo que asfixia mis pulmones
de pez recién pescado
ese humo adictivo y errabundo
que intoxica mis recónditas entrañas
se nutre de mi idiotez purulenta
que infecta el aire que respiro
como gangrenoso engaño
que corroe mis vísceras
mientras grita su victoria
por todo lo que alivia
la angustia de mis días.
Marta Marques