Rudolf
Poeta recién llegado
Una vez
o dos
o mil
poco importa
siempre es bueno volver a ti
e invocarte
siempre es dulce...
Jugarse el corazón
completito,
decidirse a creer
a creerte,
apostarte a ti amor
aunque sea incierta
la apuesta el devenir
la puerta abierta
el camino de sombras
que traes puesto.
Te apuesto nuevamente
una y mil veces
aunque pierda el corazón
pensando y deseando
con alma y cuerpo
que tu,
esquivo amor,
por fin te quedes.
o dos
o mil
poco importa
siempre es bueno volver a ti
e invocarte
siempre es dulce...
Jugarse el corazón
completito,
decidirse a creer
a creerte,
apostarte a ti amor
aunque sea incierta
la apuesta el devenir
la puerta abierta
el camino de sombras
que traes puesto.
Te apuesto nuevamente
una y mil veces
aunque pierda el corazón
pensando y deseando
con alma y cuerpo
que tu,
esquivo amor,
por fin te quedes.