musador
esperando...
Al borde de su pozo prematuro
pensaba cierto avaro en los gusanos,
que por nada quería que en sus manos
quedara ni el recuerdo de algún duro.
Los gusanos pacían sin apuro
los restos de una niña, más humanos,
tronchados por el hambre en sus lozanos
abriles que el avaro hundió en lo oscuro.
Qué cosa más inmunda la avaricia
que rige los destinos de la tierra,
tejiendo con los pobres en la guerra
las redes con que coge su tesoro,
sembrando a cada paso en su caricia
hambre, desolación y tanto lloro.
pensaba cierto avaro en los gusanos,
que por nada quería que en sus manos
quedara ni el recuerdo de algún duro.
Los gusanos pacían sin apuro
los restos de una niña, más humanos,
tronchados por el hambre en sus lozanos
abriles que el avaro hundió en lo oscuro.
Qué cosa más inmunda la avaricia
que rige los destinos de la tierra,
tejiendo con los pobres en la guerra
las redes con que coge su tesoro,
sembrando a cada paso en su caricia
hambre, desolación y tanto lloro.