James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
La aventura del amor que se recoge
que se tiende al sol por el puro goce
de ser recorrido por el calor de las caricias
por el placer supresor que mueve las avaricias
y ansía de los cuerpos el jugo del alma
recitando en sintonía corazones en la calma.
Es el amor aventurado el que se extiende
el que influye la voz de susurros que esconden
el rayo de piel que visitan las manos
para hacernos del creer que siempre necesitamos
el goce de las alicias de tierras sin maravillas;
el amor es un recinto de eternidad donde siempre brillas...
que se tiende al sol por el puro goce
de ser recorrido por el calor de las caricias
por el placer supresor que mueve las avaricias
y ansía de los cuerpos el jugo del alma
recitando en sintonía corazones en la calma.
Es el amor aventurado el que se extiende
el que influye la voz de susurros que esconden
el rayo de piel que visitan las manos
para hacernos del creer que siempre necesitamos
el goce de las alicias de tierras sin maravillas;
el amor es un recinto de eternidad donde siempre brillas...