Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
cuervo4141
Majestuosa y hermosa se balancea la barca, entre los embates de las aguas revoltosas y furiosas.
Impávida y rebelde se mantiene en la cima de ese mar tormentoso, nada sucumbe su navegar; sus leguas de viajes se resgusrdan en el mastil de su perverancia.
Arcana y senil se resquebraja entre navíos mozos, mas aun en su siglo de vida resplandece su fortaleza, alberga al capitán más férreo y de sabia envergadura como los cimientos de sus comienzos.
Entre tormentas y aguas bravas o mansas se desplaza serena y sin prisa surcando entre viajes desconocidos y eternos.
Hoy su navegar la posa en el puerto eterno que sera el fiel compañero de sus noches de luna y sus albores de nuevos amaneceres.
Ya no habrá mas historias piratas, ni epopeyas de sirenas sólo un lazo de silencio entre navíos pubertos y un puerto silente como su guardián de tesoro.
Ya se balancea en aguas mansas, la roída barca en el siglo de las aventuras cual experta navegante solo mirando un ocaso incierto; así se representa el olvido de las arcanas enseñanzas en el olvido eterno de los cimientos.
Somos navegantes de la vida, somos intrépidos en la búsqueda de la felicidad y al final sólo el siglo de la sabiduría y el despojo de la ingratitud
Majestuosa y hermosa se balancea la barca, entre los embates de las aguas revoltosas y furiosas.
Impávida y rebelde se mantiene en la cima de ese mar tormentoso, nada sucumbe su navegar; sus leguas de viajes se resgusrdan en el mastil de su perverancia.
Arcana y senil se resquebraja entre navíos mozos, mas aun en su siglo de vida resplandece su fortaleza, alberga al capitán más férreo y de sabia envergadura como los cimientos de sus comienzos.
Entre tormentas y aguas bravas o mansas se desplaza serena y sin prisa surcando entre viajes desconocidos y eternos.
Hoy su navegar la posa en el puerto eterno que sera el fiel compañero de sus noches de luna y sus albores de nuevos amaneceres.
Ya no habrá mas historias piratas, ni epopeyas de sirenas sólo un lazo de silencio entre navíos pubertos y un puerto silente como su guardián de tesoro.
Ya se balancea en aguas mansas, la roída barca en el siglo de las aventuras cual experta navegante solo mirando un ocaso incierto; así se representa el olvido de las arcanas enseñanzas en el olvido eterno de los cimientos.
Somos navegantes de la vida, somos intrépidos en la búsqueda de la felicidad y al final sólo el siglo de la sabiduría y el despojo de la ingratitud