Poemas de Romeo
Poeta recién llegado
Recojamos amarras, y que nuestra barca,
se adentré a la mar. Que enfilada la proa,
hacía el fuerte oleaje, rumbo a mar adentro;
surcando va.
No importa si el viento inclemente, castiga
nuestra embarcación. Si la noche obscura,
no encerrase, en la mas densa niebla; atando
el timón.
Guiando mi barca, por turbulentas aguas, con
mano firme estaré. Y aun la noche obscura, no
robará el deseo de mi ser.
Ante las grandes luchas, que este mar me
muestre, yo mis manos firmes, en el timón;
tendré.
Inhóspitas aguas, venciendo el camino, con
luz refulgente; el horizonte destella ya. La bonaza,
que traé vida, en medio del peregrinar.
Pemas de Romeo dr
se adentré a la mar. Que enfilada la proa,
hacía el fuerte oleaje, rumbo a mar adentro;
surcando va.
No importa si el viento inclemente, castiga
nuestra embarcación. Si la noche obscura,
no encerrase, en la mas densa niebla; atando
el timón.
Guiando mi barca, por turbulentas aguas, con
mano firme estaré. Y aun la noche obscura, no
robará el deseo de mi ser.
Ante las grandes luchas, que este mar me
muestre, yo mis manos firmes, en el timón;
tendré.
Inhóspitas aguas, venciendo el camino, con
luz refulgente; el horizonte destella ya. La bonaza,
que traé vida, en medio del peregrinar.
Pemas de Romeo dr