A mí me sostienen los olores
que mi mente guardó,
me sostiene la luz
clara y arañada
por nubes grises
que deprisa pasan.
Me sostiene tu sonrisa
en las noches áridas
enredada en tus labios
de dulces palabras
que tan bien conozco
y tanto reclamo
porque me hacen falta.
Me sostiene tu presencia
serena y callada
tus manos suaves
llenas de cariño,
de calor de ascuas.
Me atrapan tus ojos
que a veces cierras
atropellados de sentimientos
que lanzas
con toda la fuerza
que tiene tu alma.
que mi mente guardó,
me sostiene la luz
clara y arañada
por nubes grises
que deprisa pasan.
Me sostiene tu sonrisa
en las noches áridas
enredada en tus labios
de dulces palabras
que tan bien conozco
y tanto reclamo
porque me hacen falta.
Me sostiene tu presencia
serena y callada
tus manos suaves
llenas de cariño,
de calor de ascuas.
Me atrapan tus ojos
que a veces cierras
atropellados de sentimientos
que lanzas
con toda la fuerza
que tiene tu alma.