Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
La serie de libros que habitaste,
los tomos con besos a color,
los viejos estantes que pintaste
con tus labios, una noche de dolor.
Las páginas cubiertas de rocío,
los pétalos que nacen sin querer,
el alma asesina del vacío
y la biblia de tu cuerpo al renacer.
"Ven, Caperucita" dijo el lobo un lunes al amanecer,
"ven a ver las pieles del deseo, un día común"
y la jauría de pasiones quiso aparecer
para quedar cubierta con todo tu betún.
Cancelaron el último episodio del amor
en la temporada en que nos besábamos,
nos demandaron un par de idiotas con rencor
porque lucíamos bien cuando nos desnudábamos.
Todos a salvo, excepto dos viejos marinos
cuyas sirenas se hicieron de rogar,
contigo recorro todos los caminos
y nunca llega hora de acabar.
los tomos con besos a color,
los viejos estantes que pintaste
con tus labios, una noche de dolor.
Las páginas cubiertas de rocío,
los pétalos que nacen sin querer,
el alma asesina del vacío
y la biblia de tu cuerpo al renacer.
"Ven, Caperucita" dijo el lobo un lunes al amanecer,
"ven a ver las pieles del deseo, un día común"
y la jauría de pasiones quiso aparecer
para quedar cubierta con todo tu betún.
Cancelaron el último episodio del amor
en la temporada en que nos besábamos,
nos demandaron un par de idiotas con rencor
porque lucíamos bien cuando nos desnudábamos.
Todos a salvo, excepto dos viejos marinos
cuyas sirenas se hicieron de rogar,
contigo recorro todos los caminos
y nunca llega hora de acabar.