Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Mira mis manos,
aun tiemblan si recuerdo tu perfume.
Me sabe tu olor a hierbabuena.
Me saben tus besos a canela.
Mírame.
Me encuentro desarmado ante tus rayos.
Mi corazón no late sino enreda.
Mi corazón no late sino emana.
Mírame.
No soy más que nada y menos que tu esclavo.
Soy un muñeco a merced de tus hazañas.
Soy un aliento desmembrado por tus cauces.
Los disparos de tus ojos abismales,
me deshicieron de todas mis verdades.
Y ahora mira...
¡Mira lo que queda en este pecho!
Solo el silencio de tus pasos alejados.
Solo la boca cerrada de tu olvido.
aun tiemblan si recuerdo tu perfume.
Me sabe tu olor a hierbabuena.
Me saben tus besos a canela.
Mírame.
Me encuentro desarmado ante tus rayos.
Mi corazón no late sino enreda.
Mi corazón no late sino emana.
Mírame.
No soy más que nada y menos que tu esclavo.
Soy un muñeco a merced de tus hazañas.
Soy un aliento desmembrado por tus cauces.
Los disparos de tus ojos abismales,
me deshicieron de todas mis verdades.
Y ahora mira...
¡Mira lo que queda en este pecho!
Solo el silencio de tus pasos alejados.
Solo la boca cerrada de tu olvido.
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