epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Instrumento de verdad
cual la botella ninguno
Ni Stradivarius alguno
logró tal sonoridad.
Roza la inmortalidad
y no hay pena que me embargue.
Mas deseo que descargue
su sonido en pena ajena
y no cortarme la vena
ni dejarla que se alargue.
No es de cuerda ni de viento,
tampoco de percusión;
suena por frotación
tan sonoro instrumento.
Es, casi, en todo momento
pieza fundamental
de la fauna orquestal
que se rinde solo al verla.
Su sonido es bella perla
de la escala musical.
Es de anís esa botella,
con su porte y elegancia,
la que tiene más fragancia
y la de forma más bella.
Todos se enamoran de ella
cuando al rascarla suena
Tocándose en la verbena
y donde haya algarabía.
Sonando mejor vacía
si antes estuvo llena
cual la botella ninguno
Ni Stradivarius alguno
logró tal sonoridad.
Roza la inmortalidad
y no hay pena que me embargue.
Mas deseo que descargue
su sonido en pena ajena
y no cortarme la vena
ni dejarla que se alargue.
No es de cuerda ni de viento,
tampoco de percusión;
suena por frotación
tan sonoro instrumento.
Es, casi, en todo momento
pieza fundamental
de la fauna orquestal
que se rinde solo al verla.
Su sonido es bella perla
de la escala musical.
Es de anís esa botella,
con su porte y elegancia,
la que tiene más fragancia
y la de forma más bella.
Todos se enamoran de ella
cuando al rascarla suena
Tocándose en la verbena
y donde haya algarabía.
Sonando mejor vacía
si antes estuvo llena