Si el puntual arco iris hubiera desplegado
su octava sinfonía
después de la tarde atormentada...
Si hubiera retrasado su caminar el frío
con el lodo y la piedra
y contra la corriente que rema cuesta arriba...
Y si hubiéramos sido
casi hermanos o amigos,
casi ámbar y trigo, casi olas y alas,
casi peces y río, casi luces y niebla,
casi hielo y abrigo, casi lunas gemelas,
casi líneas y cuerpos,
casi cielo fingido...
No seríamos, entonces,
la canción del olvido.
su octava sinfonía
después de la tarde atormentada...
Si hubiera retrasado su caminar el frío
con el lodo y la piedra
y contra la corriente que rema cuesta arriba...
Y si hubiéramos sido
casi hermanos o amigos,
casi ámbar y trigo, casi olas y alas,
casi peces y río, casi luces y niebla,
casi hielo y abrigo, casi lunas gemelas,
casi líneas y cuerpos,
casi cielo fingido...
No seríamos, entonces,
la canción del olvido.