Orfelunio
Poeta veterano en el portal
LA CARACOLA PERDIDA
Te vi por el monte frío,
y tú pasabas cogida
del tronco como querida
temiéndole al árbol mío.
Me escondes tu cara a cara
y dices ¡qué colorido!;
ignoras a mi acampada,
y acampas en otro río.
Te arropas en la montaña
altar de mis amoríos,
y al verte por la mañana
te fuiste por tu camino.
Andabas toda descalza
ocultándote en cuclillas;
tu falda se desplazaba
desnudando tus rodillas.
Las sombras en esa raza
descienden oscureciendo,
el rostro de tu carasa
que estaba enmudeciendo.
Pasaron días de fiesta
y todo quedó en la nada,
pensabas que no me cuesta
amarte después de amada.
Y al verte volver al norte
buscando mi sol de antes,
no viste ahora mi corte
de dos que no son amantes.
Rendida entre la bruma
vagabas drogada y sola,
quisiste salvar la espuma
perdida la caracola.