sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La cárcel de los suspiros
donde mis ojos derraman mi alma
y enfilan mis sentimientos
adueñándose los besos
de una larga travesía de locura y placer
donde mis besos golpean las paredes
y embrujan a la luna
tan solo cuando escuchan tu nombre
golpear las rejas y me adentran a un mundo donde
mis labios son golpeados por tus labios
y derrito en la arenilla de mis manos
tu alma en la posesión de la luna
y el sol se acuesta
entre nuestras lágrimas
y brillo en tus cielos
para acostarme en tus pupilas cuando estas son mis suspiros
estamos hablando de la cárcel de los suspiros
donde la noche enciende a las velas
y donde soplamos nuestras esperanzas
y cosemos nuestras palabras
y donde hablamos entre las rejas
y suspiramos bajo las antorchas
y caemos al suelo cuando gritamos al mundo
y nos levantamos desnudos poseídos por el dolor emocional de no poder besar nuestras huellas
y nos acariciamos a nosotros mismos
quizás eres mi amante imaginada
la cual solo veo en mis pensamientos
y le hago el amor bajo la invisibilidad
de mis dos ojos como luceros
que proyectan mi imaginación
y estoy tan loco de amor
que anochece bajo las pocas ventanas que veo a lo lejos y eres mi amante imaginaria
mi delito es matarme a mi mismo y ver que los sueños son escenas imaginadas por mi propia huella, no se si estoy en la realidad
solo se que veo barrotes y no puedo pasar más allá de una vida en la que aun me siento vivo después de muerto
y es cuando tu me dices estás en la cárcel de los suspiros
y yo pregunto y tu donde estas que no te veo
y me respondes estoy muerta y a la vez derretida en tus suspiros
y yo no sabía si estaba vivo o muerto
solo le dije si estoy vivo bésame
y si estoy muerto arráncame el alma
y ella me dijo si sabes que existo da igual que sea imaginada si estas vivo imagíname
y si estas muerto da igual
sigue imaginándome
porque el problema que tienes es que
nunca sabes que soñar te lleva a la felicidad
da igual vivo o muerto
vestido o desnudo
solo te pido que me sigas mirando en esa cárcel de tus suspiros
y si alguna vez me tocas es que has conquistado mi nombre que no existe en nadie más que en tu nombre
solo somos dos almas imaginadas
con una realidad llamada amor
que desnuda el placer de una obra de arte
llamada romance
bajo una cárcel en la cual tus suspiros desmontan nuestros nombres
y nos hacen besarnos bajo nuestros suspiros
siendo imaginados por una realidad imaginada.
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