Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
En la soledad de un sombrío despacho,
yo escribo la carta de mi despedida,
unas cuantas líneas que pronto redacto,
que marcan un nuevo camino en mi vida.
Palabras que llenan mi mente de dudas,
porque solo encuentro un discurso vacío,
con solo mentiras, falacias y excusas,
estúpidas frases sin ningún sentido.
Al final, decido mostrarme sincero,
hay otra mujer en mi vida que espera,
y acierto a decirle que ya no la quiero.
Tremendos momentos, de ahí mi torpeza
al querer contarle mis amores nuevos,
que, sinceramente, no espero que entienda.
yo escribo la carta de mi despedida,
unas cuantas líneas que pronto redacto,
que marcan un nuevo camino en mi vida.
Palabras que llenan mi mente de dudas,
porque solo encuentro un discurso vacío,
con solo mentiras, falacias y excusas,
estúpidas frases sin ningún sentido.
Al final, decido mostrarme sincero,
hay otra mujer en mi vida que espera,
y acierto a decirle que ya no la quiero.
Tremendos momentos, de ahí mi torpeza
al querer contarle mis amores nuevos,
que, sinceramente, no espero que entienda.