Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una copa cargada de besos
y su factura de la última cena,
tu ropa bajo los cerezos
y mi alma tranquila de ballena.
Una tumba con rastros de ladrones
y tu silueta desnuda en el comedor,
la pirámide con lluvia de sabores
y un chocolate para darte calor.
Recuerdo una vez que temblaba
y en media sacudida nos descubrimos,
el rosado de tu cuerpo me hablaba
y en mitad de la noche nos vimos.
La casa está embrujada,
todos los muebles donde estuviste
tienen su propio cuento de hada
y se mueven al ritmo que construiste.
El comunismo de tu entrepierna
se instaló en mi democracia
y la premier de tu cara tierna
le puso a mi sudor el tiro de gracia.
y su factura de la última cena,
tu ropa bajo los cerezos
y mi alma tranquila de ballena.
Una tumba con rastros de ladrones
y tu silueta desnuda en el comedor,
la pirámide con lluvia de sabores
y un chocolate para darte calor.
Recuerdo una vez que temblaba
y en media sacudida nos descubrimos,
el rosado de tu cuerpo me hablaba
y en mitad de la noche nos vimos.
La casa está embrujada,
todos los muebles donde estuviste
tienen su propio cuento de hada
y se mueven al ritmo que construiste.
El comunismo de tu entrepierna
se instaló en mi democracia
y la premier de tu cara tierna
le puso a mi sudor el tiro de gracia.