lcastro
Poeta recién llegado
LA CASA VACÍA
Entré a tu casa y la encontré vacía,
y al buscar tu mirada cariñosa,
como el desierto que el calor destroza
inmensa soledad nomás había.
La misma casa donde yo vivía
cuando mi juventud era gozosa,
como una tumba abierta sin su losa,
así quedó de solitaria y fría.
Vuelvo todas las tardes... y cuando entro
buscando tu sonrisa, Madre mía,
en mi recuerdo nada más la encuentro.
Allí está tu morada todavía,
convertida sin nadie ya por dentro
en una religión sin Dios, vacía.
Luis Castro
Entré a tu casa y la encontré vacía,
y al buscar tu mirada cariñosa,
como el desierto que el calor destroza
inmensa soledad nomás había.
La misma casa donde yo vivía
cuando mi juventud era gozosa,
como una tumba abierta sin su losa,
así quedó de solitaria y fría.
Vuelvo todas las tardes... y cuando entro
buscando tu sonrisa, Madre mía,
en mi recuerdo nada más la encuentro.
Allí está tu morada todavía,
convertida sin nadie ya por dentro
en una religión sin Dios, vacía.
Luis Castro