ñonguito
Poeta que considera el portal su segunda casa
La ciudad de las Ruinas
Paisajes que se anochecen
en grises luces de oprobio
se cuelan por los laberintos
dejando huellas de odio
El canto de los poetas
se mueren por estos días
ya no trinan las alondras
sobre esta tierra ¡la mía!
Van marchitando las flores
las huestes de la venganza
¡se están secando señores!
y con ellas, la esperanza
Uno a uno van cayendo
ecos que abrieron su poso
en manos de los serviles
que matan solo por gozo
Mi pueblo se ha vuelto ruinas
hemos perdido el arrojo
se callan versos y rimas
tan solo quedan despojos
En algún lugar remoto
de las almas que lo habitan
se que hay amantes devotos
luchando con la ignominia.
¿Podrán aquellos que luchan
con sus propias fantasías
trocar fusiles sangrientos
por las flores de su alma?
Entonces vendrá la calma
se abrirán avenidas
la ciudad que tanto amo
renacerá de sus ruinas.
Paisajes que se anochecen
en grises luces de oprobio
se cuelan por los laberintos
dejando huellas de odio
El canto de los poetas
se mueren por estos días
ya no trinan las alondras
sobre esta tierra ¡la mía!
Van marchitando las flores
las huestes de la venganza
¡se están secando señores!
y con ellas, la esperanza
Uno a uno van cayendo
ecos que abrieron su poso
en manos de los serviles
que matan solo por gozo
Mi pueblo se ha vuelto ruinas
hemos perdido el arrojo
se callan versos y rimas
tan solo quedan despojos
En algún lugar remoto
de las almas que lo habitan
se que hay amantes devotos
luchando con la ignominia.
¿Podrán aquellos que luchan
con sus propias fantasías
trocar fusiles sangrientos
por las flores de su alma?
Entonces vendrá la calma
se abrirán avenidas
la ciudad que tanto amo
renacerá de sus ruinas.