Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La corona
El sol la oyó nombrar, se dijo es mía
y lanzó al pecho rayos estridentes,
lo mismo habló el rosal con rojos dientes
y el pueblo al que mi amor ciudad volvía.
Quitármela pretenden pues, usía,
la gente, la canción y los videntes,
la mafia, el gris manchón, los presidentes
que cumplen su función de cada día.
Yo miro y les pregunto, quién diría
que ustedes, los cobardes, los rugientes,
querrían destronar mi frente umbría.
Quitadme esta corona, sed valientes,
contigo se las dejo, poesía,
mi corona de espinas inocentes.
21 11 11
El sol la oyó nombrar, se dijo es mía
y lanzó al pecho rayos estridentes,
lo mismo habló el rosal con rojos dientes
y el pueblo al que mi amor ciudad volvía.
Quitármela pretenden pues, usía,
la gente, la canción y los videntes,
la mafia, el gris manchón, los presidentes
que cumplen su función de cada día.
Yo miro y les pregunto, quién diría
que ustedes, los cobardes, los rugientes,
querrían destronar mi frente umbría.
Quitadme esta corona, sed valientes,
contigo se las dejo, poesía,
mi corona de espinas inocentes.
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