LA CUCA
La Cuca era buena,
la Cuca no era mala.
Llegó al altar serena
vestida de ilusiones.
Pero pobre de la Cuca
muy poco el amor duró,
el matrimonio sagrado
se convirtió en su cruz
y su marido adorado
se transformó en su calvario.
La Cuca no era mala
era mas cerca a lo bueno,
su vientre siempre ocupado
molestaba a su marido
y la pobreza era tanta
que no conoció otro mundo.
La Cuca iba a la iglesia
suplicaba un milagro
y con fuerzas renovadas
continuaba la jornada.
Para desgracia de ella
era bella la Señora
y los hombres la miraban
ella esto lo ignoraba
¡La Vida pesaba tanto!,
la Cuca solo quería
que su marido cambiara.
Una noche el ambiente
fue parecido al infierno
al despertarse la Cuca
se fue a seguir su destino
enredada en otros brazos
quería sentirse amada.
El marido arrepentido
logra ponerse sobrio
y le promete el mundo
con que la Cuca soñó
desde que fue al altar.
Ella recuerda a sus hijos
que le reclaman a llantos
y su cuerpo se regresa
a cumplir con sus deberes
pero su alma va muerta.
La Cuca ya regresó
en casa vuelve la calma
pero la desgracia clama.
Su vientre empieza a crecer
esto extraña al marido
y aún sintiéndose herido
le promete su apellido
para el que estar por nacer.
Esa noche en el pueblo
se desgarró el silencio
para dar paso al gemido
de una hembra que ya herida
odió lo que fue la vida.
El eco llevó el sonido
a las afueras del pueblo,
Un hombre quebró en llanto
y se doblegó rezando.
La Cuca no era mala
la Cuca era buena,
pero tarde se dió cuenta
lo hermosa que es la vida.
Eran tantas las cadenas
para romperlas sin fuerzas
y sabiendo su destino
¡Le dijo Adiós a la vida!
La Cuca era buena,
la Cuca no era mala.
Llegó al altar serena
vestida de ilusiones.
Pero pobre de la Cuca
muy poco el amor duró,
el matrimonio sagrado
se convirtió en su cruz
y su marido adorado
se transformó en su calvario.
La Cuca no era mala
era mas cerca a lo bueno,
su vientre siempre ocupado
molestaba a su marido
y la pobreza era tanta
que no conoció otro mundo.
La Cuca iba a la iglesia
suplicaba un milagro
y con fuerzas renovadas
continuaba la jornada.
Para desgracia de ella
era bella la Señora
y los hombres la miraban
ella esto lo ignoraba
¡La Vida pesaba tanto!,
la Cuca solo quería
que su marido cambiara.
Una noche el ambiente
fue parecido al infierno
al despertarse la Cuca
se fue a seguir su destino
enredada en otros brazos
quería sentirse amada.
El marido arrepentido
logra ponerse sobrio
y le promete el mundo
con que la Cuca soñó
desde que fue al altar.
Ella recuerda a sus hijos
que le reclaman a llantos
y su cuerpo se regresa
a cumplir con sus deberes
pero su alma va muerta.
La Cuca ya regresó
en casa vuelve la calma
pero la desgracia clama.
Su vientre empieza a crecer
esto extraña al marido
y aún sintiéndose herido
le promete su apellido
para el que estar por nacer.
Esa noche en el pueblo
se desgarró el silencio
para dar paso al gemido
de una hembra que ya herida
odió lo que fue la vida.
El eco llevó el sonido
a las afueras del pueblo,
Un hombre quebró en llanto
y se doblegó rezando.
La Cuca no era mala
la Cuca era buena,
pero tarde se dió cuenta
lo hermosa que es la vida.
Eran tantas las cadenas
para romperlas sin fuerzas
y sabiendo su destino
¡Le dijo Adiós a la vida!
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