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Recostado sobre arena caliente, dirijo la mirada a tí, Señorial Mar, ¡dime!, ¿escondes las caracolas por celos?, ¿me las quieres negar?, tomas toda vertiente en tu poder celoso, comparte conmigo las inmensidades y enigmas que aíslas, yo puedo acariciar tus corrientes en cada crepúsculo naciente, deja sonar tus caracolas y evoca a las criaturas perdidas en lo quimérico. Eres inspiración para los dioses, conmueves a la creación humana, pero mi corazón anclado en tus caprichos, continua aguardando esas preciosas caracolas.
Recostado sobre arena caliente, dirijo la mirada a tí, Señorial Mar, ¡dime!, ¿escondes las caracolas por celos?, ¿me las quieres negar?, tomas toda vertiente en tu poder celoso, comparte conmigo las inmensidades y enigmas que aíslas, yo puedo acariciar tus corrientes en cada crepúsculo naciente, deja sonar tus caracolas y evoca a las criaturas perdidas en lo quimérico. Eres inspiración para los dioses, conmueves a la creación humana, pero mi corazón anclado en tus caprichos, continua aguardando esas preciosas caracolas.