Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Canta para mi antigua musa de la noche
Con tus labios tibios susurrando a mis oídos,
la verdad con tu gracia, la belleza
Que hace que a la luz del odio y la tempestad
Invoque a ti, dueña de mi potestad, mi fortaleza,
una resolución plasmada en letras, con el poder de tus palabras
Que viajan atreves de viento y marea
Permíteme contar la historia de tan oscuro sendero
Un lugar donde los días son negros
Y la noche grita muerte a todo el que atraviesa
el viejo tramo de nuestra campiña
Poniendo en huida a la luz despavorida
que solo ayer fue dueña de los días
Canta en versos que solo tu belleza inmortal
me da en notas de ensueño frente a mi cuerpo dormido
Pues solo en sueños eres compañera y amiga
Hermosa como siempre, tranquila y amable
Hablándome del sabor a caña de la mujer que eterna
Me mantiene súbdito de su reino, con las ataduras
de mil aromas que perfuman el valle muerto de mis lamentos
Dándote vida, la inspiración, tu divina dueña de mi potestad
¡Oh! Dama del pozo de mi viejo huerto
Dame del agua del manantial de tus ojos bellos
Para ver el rostro justo de la gracia de tu amor
Afrodita de mis mas profundos deseos
Tu hablas y los mares que rujen se vuelven paz y sosiego
Quiero ser el Cádiz de tu reino,
llámame a formar parte de la creación que te baña en flores
acariciándote con la ceda de mi poema, todo tuyo
Pon mi tristeza bajo el ágil cuchillo de tus hierros
Mi bello cielo azul, mortal marco de vuestro entorno
Pero inmortal gracia de tus versos
Libérame, soy tuyo,
pero libérame
y réiname
Con tus labios tibios susurrando a mis oídos,
la verdad con tu gracia, la belleza
Que hace que a la luz del odio y la tempestad
Invoque a ti, dueña de mi potestad, mi fortaleza,
una resolución plasmada en letras, con el poder de tus palabras
Que viajan atreves de viento y marea
Permíteme contar la historia de tan oscuro sendero
Un lugar donde los días son negros
Y la noche grita muerte a todo el que atraviesa
el viejo tramo de nuestra campiña
Poniendo en huida a la luz despavorida
que solo ayer fue dueña de los días
Canta en versos que solo tu belleza inmortal
me da en notas de ensueño frente a mi cuerpo dormido
Pues solo en sueños eres compañera y amiga
Hermosa como siempre, tranquila y amable
Hablándome del sabor a caña de la mujer que eterna
Me mantiene súbdito de su reino, con las ataduras
de mil aromas que perfuman el valle muerto de mis lamentos
Dándote vida, la inspiración, tu divina dueña de mi potestad
¡Oh! Dama del pozo de mi viejo huerto
Dame del agua del manantial de tus ojos bellos
Para ver el rostro justo de la gracia de tu amor
Afrodita de mis mas profundos deseos
Tu hablas y los mares que rujen se vuelven paz y sosiego
Quiero ser el Cádiz de tu reino,
llámame a formar parte de la creación que te baña en flores
acariciándote con la ceda de mi poema, todo tuyo
Pon mi tristeza bajo el ágil cuchillo de tus hierros
Mi bello cielo azul, mortal marco de vuestro entorno
Pero inmortal gracia de tus versos
Libérame, soy tuyo,
pero libérame
y réiname