Halloran
Poeta asiduo al portal
LA DERROTA DEL JUNTAPALABRAS
- I -
Hice caer murallas con mi pluma,
he tomado al asalto mil ciudades,
gritado a los cuatro vientos verdades,
ocultado mentiras en la bruma...
Mi prosa es un mar, mis versos su espuma,
canto al cielo y le canto al Hades,
destruyo ejércitos, creo hermandades,
a la vida resto lo que ella suma.
Mis letras por todo el mundo extiendo.
No temo a la noche, ni aun a la muerte,
mientras tenga tinta en mi tintero.
Por eso lo intento, pero no entiendo
cómo puede una roca ser tan fuerte...
¡es que tu amor me roba el verbo entero...!
- II -
No encuentro palabras para escribirte
y trasladar al papel tu belleza:
al estilo le puede la aspereza
y no fuerzo la expresión para no herirte.
No herirte, porque hacerlo es describirte,
que no sé describirte con certeza:
me falta la palabra con que empieza
el discurso que quisiera decirte.
Quiero decirte a ti, y pronunciarte,
políglota esforzado, en mil idiomas,
polígrafo frustrado en mis sonetos,
porque no hay arte para hablar del arte,
porque a mis líneas tú nunca te asomas...
porque tus besos aún me son secretos.
- I -
Hice caer murallas con mi pluma,
he tomado al asalto mil ciudades,
gritado a los cuatro vientos verdades,
ocultado mentiras en la bruma...
Mi prosa es un mar, mis versos su espuma,
canto al cielo y le canto al Hades,
destruyo ejércitos, creo hermandades,
a la vida resto lo que ella suma.
Mis letras por todo el mundo extiendo.
No temo a la noche, ni aun a la muerte,
mientras tenga tinta en mi tintero.
Por eso lo intento, pero no entiendo
cómo puede una roca ser tan fuerte...
¡es que tu amor me roba el verbo entero...!
- II -
No encuentro palabras para escribirte
y trasladar al papel tu belleza:
al estilo le puede la aspereza
y no fuerzo la expresión para no herirte.
No herirte, porque hacerlo es describirte,
que no sé describirte con certeza:
me falta la palabra con que empieza
el discurso que quisiera decirte.
Quiero decirte a ti, y pronunciarte,
políglota esforzado, en mil idiomas,
polígrafo frustrado en mis sonetos,
porque no hay arte para hablar del arte,
porque a mis líneas tú nunca te asomas...
porque tus besos aún me son secretos.