Asklepios
Incinerando envidias
La desgracia de Estela y Jerónimo fue tener un hijo con problemas mentales. Los primeros síntomas se manifestaron pocos días después de celebrar su primera comunión y no fueron pocos los que opinaron que eso tenía algo que ver con aquella experiencia religiosa que tildaban de extrema y muy perjudicial. Los científicos no tardaron en dejar claro que tales afirmaciones no tenían base alguna y todo quedó en nada. Eso sí, la enfermedad del chiquillo, sin duda era real y toda una desgracia tanto para el muchacho como para su familia.
El síntoma más llamativo de la enfermedad era el ver al joven agachado frente a las esquinas de las habitaciones que se dedicaba a limpiar en profundidad ayudado del aspirador, de cepillos varios, bayetas húmedas… Aunque todo no pasaba de ahí, pero, ¡Tate!, un día le llevaron al campo y…
El síntoma más llamativo de la enfermedad era el ver al joven agachado frente a las esquinas de las habitaciones que se dedicaba a limpiar en profundidad ayudado del aspirador, de cepillos varios, bayetas húmedas… Aunque todo no pasaba de ahí, pero, ¡Tate!, un día le llevaron al campo y…