C
Caperucito
Invitado
Era bruja y malvada,
absurda, simple y egoísta.
Le gustaban las flores
y sufría de amor, amor del verdadero,
del que cruza el Atlántico
a bordo de una cáscara de avellana podrida.
Sabía amar y odiar con la pasión
de los locos profundos
y el raciocinio alegre
de un conejo escarlata.
Y ahora ya no está
y ya no me desquicia
y la echo de menos.
absurda, simple y egoísta.
Le gustaban las flores
y sufría de amor, amor del verdadero,
del que cruza el Atlántico
a bordo de una cáscara de avellana podrida.
Sabía amar y odiar con la pasión
de los locos profundos
y el raciocinio alegre
de un conejo escarlata.
Y ahora ya no está
y ya no me desquicia
y la echo de menos.