Atrapada en las fauces de la oscuridad,
presa del mas casto silencio,
prisionera desnuda de alta alcurnia,
retenida por el gélido y cruel tiempo.
Los sentidos completamente abiertos,
captan sonidos extraños y lejanos,
que resuenan con estruendo en tu mente,
solo espejismo e ilusiones, lo sabes y lo quieres...
Las lagrimas siguen fluyendo mansamente,
el miedo gélido te hace temblar adruptamente,
y no quieres romper ese silencio al que sierves,
que te tortura y te hace sentir viva, llena y pletórica.
Ese sagrado encierro al que acudes si demora,
presta y voluntariamente, devotamente,
hasta que se abren de par en par las puertas,
y la luz irrumpe y rompe, viril y triunfadora,
en mil cristales el silencio que te aprisiona.
Y venerás al Angel bello de luz que te liberó,
y amás al Angel hermoso y oscuro que te cautivó,
Amas a los dos infielmente pues uno son en él y en tí.
Perturbaciones y distorsiones de una realidad danzante
El santo ritual se ha cumplido una vez más,
y todavía vibra en tu ser y en tu mirada,
que pide cándidamente de rodillas,
elevando la mirada a lo mas alto.
Seguir siendo la elegida celestíal,
de tu Angel vibrador.
presa del mas casto silencio,
prisionera desnuda de alta alcurnia,
retenida por el gélido y cruel tiempo.
Los sentidos completamente abiertos,
captan sonidos extraños y lejanos,
que resuenan con estruendo en tu mente,
solo espejismo e ilusiones, lo sabes y lo quieres...
Las lagrimas siguen fluyendo mansamente,
el miedo gélido te hace temblar adruptamente,
y no quieres romper ese silencio al que sierves,
que te tortura y te hace sentir viva, llena y pletórica.
Ese sagrado encierro al que acudes si demora,
presta y voluntariamente, devotamente,
hasta que se abren de par en par las puertas,
y la luz irrumpe y rompe, viril y triunfadora,
en mil cristales el silencio que te aprisiona.
Y venerás al Angel bello de luz que te liberó,
y amás al Angel hermoso y oscuro que te cautivó,
Amas a los dos infielmente pues uno son en él y en tí.
Perturbaciones y distorsiones de una realidad danzante
El santo ritual se ha cumplido una vez más,
y todavía vibra en tu ser y en tu mirada,
que pide cándidamente de rodillas,
elevando la mirada a lo mas alto.
Seguir siendo la elegida celestíal,
de tu Angel vibrador.