Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Enigmática Flor
Había una preciosa y cándida flor
que vivía en un maravilloso y tranquilo jardín,
pero casi siempre la bella y esplendorosa flor
vivía completamente sola,
sin compañía, en su propio y adorado jardín...
pues el atareado cardo
con tanta responsabilidad de su importante cargo,
apenas si satisfacía
las necesidades de la bella y enigmática flor,
que triste y sumisa
no se atrevía a salir de la cárcel del amor
donde su vida se consumía,
en una soledad que marchitaba
los pétalos de la atractiva y bella flor,
con su ingenua impotencia...y con su vana...desesperación.
Autor: Ángel San Isidro
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