Alex Courant
Poeta adicto al portal
En el tul blanco de tu pecho el día
camina con palomas a tu aliento
y allá algún niño que habita el viento
va llevando en las olas tu alegría.
El faro con su triste melodía
te ilumina desnuda en tu aposento,
desvistiendo hoja a hoja el pensamiento
con rosas de otoñal melancolía.
Sé que tu ojo se llena de asaz cieno,
oprimen grises lágrimas tu seno
como tigres de espuma y gran fiereza.
Entre tu sueño esperas al marino
que llegue al puerto en tu alma y con su trino,
ahogue en alegría a tu tristeza.
camina con palomas a tu aliento
y allá algún niño que habita el viento
va llevando en las olas tu alegría.
El faro con su triste melodía
te ilumina desnuda en tu aposento,
desvistiendo hoja a hoja el pensamiento
con rosas de otoñal melancolía.
Sé que tu ojo se llena de asaz cieno,
oprimen grises lágrimas tu seno
como tigres de espuma y gran fiereza.
Entre tu sueño esperas al marino
que llegue al puerto en tu alma y con su trino,
ahogue en alegría a tu tristeza.