Te casaste ayer con mis manos rudas
las nubes blancas de tu velo
cubrieron el desierto de mi suelo triste
y una làgrima tuya lloviò en mis sueños
Eras blanca, suave, tibia, tu dulzura
permeaba en la miel de esos pardos ojos,
mil veces te escuche decir que si,
mientras llenabas mi boca de carmìn.
Hoy amaneces dormida a mi lado
tus pechos parecen el hogar de un Dios,
las luces reflejan todos tus tesoros.
y yo me siento el pirata que se los robò.
Hoy estàs aquì, tal vez no lo dije, pero soy feliz.
las nubes blancas de tu velo
cubrieron el desierto de mi suelo triste
y una làgrima tuya lloviò en mis sueños
Eras blanca, suave, tibia, tu dulzura
permeaba en la miel de esos pardos ojos,
mil veces te escuche decir que si,
mientras llenabas mi boca de carmìn.
Hoy amaneces dormida a mi lado
tus pechos parecen el hogar de un Dios,
las luces reflejan todos tus tesoros.
y yo me siento el pirata que se los robò.
Hoy estàs aquì, tal vez no lo dije, pero soy feliz.