FernandoLacrimae
Poeta recién llegado
La mañana está gris,
y así debe seguir.
Debe seguir mojándonos
con su lluvia llena de nostalgia.
Y mientras nos empapamos
con la enajenación,
las nubes manipulan
nuestras mentes vulnerables.
Caen y caen y caen todo el día,
oscuras gotas de lluvia melancólica,
gotas que causan ardor
cuando tocan la piel.
Y son estas gotas
las que se escurren por el alma nuestra
mientras todo a nuestro alrededor se desmorona
convirtiéndose en inútiles cenizas inertes.
Pero son las lágrimas de un dios falso
lo que en verdad nos empapa con enajenación.
Pero es la sangre de un mesías falso
lo que en verdad hace nuestras mentes
vulnerables y manipulables.
Y son las lágrimas de mi Musa
lo que en verdad provoca el ardor en mi piel.
Y es la piel líquida de mi amante
lo que en verdad se escurre por mi alma,
y es mi interior lo que en verdad se quema y se desmorona
alrededor de ella.
y así debe seguir.
Debe seguir mojándonos
con su lluvia llena de nostalgia.
Y mientras nos empapamos
con la enajenación,
las nubes manipulan
nuestras mentes vulnerables.
Caen y caen y caen todo el día,
oscuras gotas de lluvia melancólica,
gotas que causan ardor
cuando tocan la piel.
Y son estas gotas
las que se escurren por el alma nuestra
mientras todo a nuestro alrededor se desmorona
convirtiéndose en inútiles cenizas inertes.
Pero son las lágrimas de un dios falso
lo que en verdad nos empapa con enajenación.
Pero es la sangre de un mesías falso
lo que en verdad hace nuestras mentes
vulnerables y manipulables.
Y son las lágrimas de mi Musa
lo que en verdad provoca el ardor en mi piel.
Y es la piel líquida de mi amante
lo que en verdad se escurre por mi alma,
y es mi interior lo que en verdad se quema y se desmorona
alrededor de ella.