Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
La felicidad es esa huella compartida
entre mi dedo y tu espalda,
que hace que se nos despierten
los sueños
y se nos duerman las palabras.
La felicidad es imaginar que a nuestra vejez
le seguirán sobrando tantas alas,
que no necesitaremos palomas
para volarle al parque las madrugadas.
La felicidad es recordar que cuando se nos acabe el tiempo
seguiré saltando de tu cama a
tu cama
y tu piel, me abrazará casi tan fuerte
que sin edredón, la primavera se mudará a vivir en casa.
La felicidad es saber compartir
con el cielo
nuestras caricias bajo la almohada,
para que no haya ángeles que quieran inventar un infierno
donde algún día, si no estás, se me olvide tu mirada.
entre mi dedo y tu espalda,
que hace que se nos despierten
los sueños
y se nos duerman las palabras.
La felicidad es imaginar que a nuestra vejez
le seguirán sobrando tantas alas,
que no necesitaremos palomas
para volarle al parque las madrugadas.
La felicidad es recordar que cuando se nos acabe el tiempo
seguiré saltando de tu cama a
tu cama
y tu piel, me abrazará casi tan fuerte
que sin edredón, la primavera se mudará a vivir en casa.
La felicidad es saber compartir
con el cielo
nuestras caricias bajo la almohada,
para que no haya ángeles que quieran inventar un infierno
donde algún día, si no estás, se me olvide tu mirada.