Katerine
Poeta recién llegado
Me tomas silenciosa de la mano
me llevas por caminos que ya conozco.
Te escucho susurrar, algo mezclado con el aire
y entonces me doy cuenta de que estoy sola.
Soledad, compañera, seguidora de mis pasos
no te llamé, pero acudes igual.
Tú no necesitas invitación, tú entras sin llamar...
Invades mi existencia con hálito mortal.
No quiero acostumbrarme a ti
porque no te pertenezco.
Deseo echarte a patadas de mi vida
pero te hundes en el alma y allí, impávida,
me rodeas con tu manto mustio y gris.
¡Que salga el sol al fin! ¡ Que deje paso!
¡Al calor, al cielo abierto, al pleno ocaso !
Deshacerme de tus garras infinitas hoy,
Compañera maligna de mi mente y de mis pasos
me llevas por caminos que ya conozco.
Te escucho susurrar, algo mezclado con el aire
y entonces me doy cuenta de que estoy sola.
Soledad, compañera, seguidora de mis pasos
no te llamé, pero acudes igual.
Tú no necesitas invitación, tú entras sin llamar...
Invades mi existencia con hálito mortal.
No quiero acostumbrarme a ti
porque no te pertenezco.
Deseo echarte a patadas de mi vida
pero te hundes en el alma y allí, impávida,
me rodeas con tu manto mustio y gris.
¡Que salga el sol al fin! ¡ Que deje paso!
¡Al calor, al cielo abierto, al pleno ocaso !
Deshacerme de tus garras infinitas hoy,
Compañera maligna de mi mente y de mis pasos
::