He besado tus rincones,
tus contornos
He dado razón a tus razones
ya no me opongo
El iris rotundo de tu pecho
hundió la certeza en el mío;
me ha invadido tu rocío,
saciándome su reflejo
Tus transparencias rizadas,
la juventud de sus vientos;
toda una flora alboreada,
tus palabras de cortejo
Y transito tus detalles,
el veneno de tus letras;
cada silencio vibrante
en la curva de mi demencia
Me antecede tu silueta,
que dispongo cual diamante
sobre mi cetro violeta
y te hago mi gobernante
En la línea de mi destino
ya ha firmado tu nombre
Eres el paso en mi camino,
mi futuro, mi amor, mi hombre