Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
la cadencia con que pronuncias las frases letra a letra
apacigua,
el fragor de unas noches sin almohada
y un mar embravecido que jalea cortinas
cuando no pasa nada
cuando la calma, cotidiana y aburrida
pone mantas de nostalgia
sobre un cuerpo enfebrecido;
pero ya es suficiente,
la forma en que tú hablas,
la forma con que esparces las palabras al aire,
ligeras como espumas
como columnas de humo de señales perpetuas
siembran,
tú de los campos de las pieles en que habito
un revuelo de vocablos
de cascadas y de arena,
un inmenso sobresalto
un espacio sin barreras.