Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
La fuga del alma
Ella se escapó una noche de trinos,
una noche portadora de velas,
bajo de una fea penumbra sin brillo
empapada por un paraguas sin tela
Ella corrió desde mi cerca a la esquina,
donde torció el alma de charcos sucios,
descalza con ignorancia de las espinas,
con mugros tobillos y mucho dolor, mucho
Yo la vi desparecer entre lluvia y lágrimas,
las gotas más verdes, las más fuera de moda,
rechinó mi puerta, con el alma doblada,
caminé a la alcoba y el corazón en la cama
Se fugó el sol embarrado de azúcar
el más dulce caramelo del bosque
se esfumó la amapola del último roce,
torció la lluvia y no se de ella, desde entonces
Vampi
Ella se escapó una noche de trinos,
una noche portadora de velas,
bajo de una fea penumbra sin brillo
empapada por un paraguas sin tela
Ella corrió desde mi cerca a la esquina,
donde torció el alma de charcos sucios,
descalza con ignorancia de las espinas,
con mugros tobillos y mucho dolor, mucho
Yo la vi desparecer entre lluvia y lágrimas,
las gotas más verdes, las más fuera de moda,
rechinó mi puerta, con el alma doblada,
caminé a la alcoba y el corazón en la cama
Se fugó el sol embarrado de azúcar
el más dulce caramelo del bosque
se esfumó la amapola del último roce,
torció la lluvia y no se de ella, desde entonces
Vampi