LA FURIA
Yo, el poéta fúrico
a tus promesas lánguidas
encadenado,
arrancaré de tu pecho,
como versos extirpados
de mi mano,
los anhelos
que en tu idilio prometiste
y presurosa en tus labios
te has llevado.
Perseguiré con mi silencio
tus pasos de ventura;
te amagaré con efímera liana
y hurgaré tuss senos,
como un niño,
para saciar el hambre
que me afana.
Te quitaré a besos
lo que has hurtado
y despojada de mí,
no vivirás tranquila...
Pero pienso ahora:
todo es tan lejano,
que no caminaré
por la furia
de este verso llano.
OMAR GONZÁLEZ SUÁREZ.
Yo, el poéta fúrico
a tus promesas lánguidas
encadenado,
arrancaré de tu pecho,
como versos extirpados
de mi mano,
los anhelos
que en tu idilio prometiste
y presurosa en tus labios
te has llevado.
Perseguiré con mi silencio
tus pasos de ventura;
te amagaré con efímera liana
y hurgaré tuss senos,
como un niño,
para saciar el hambre
que me afana.
Te quitaré a besos
lo que has hurtado
y despojada de mí,
no vivirás tranquila...
Pero pienso ahora:
todo es tan lejano,
que no caminaré
por la furia
de este verso llano.
OMAR GONZÁLEZ SUÁREZ.