laeb
Poeta recién llegado
Hola que tal esta es mi segunda entrega, mi mas grande devoción es hacia el romanticismo, como van a notarlo. Y mi mas grande deseo es reflejar el amor y el romanticismo mas real posible en este caso un pequeño deje de melancolía sobre un alguien pasando un momento bastante especial... que lo disfruten.
LaeB
pos-data: si la critica es constructiva siempre es bien recibida abrazo amigos
LaeB
pos-data: si la critica es constructiva siempre es bien recibida abrazo amigos
La gran ciudad llamada melancolía
"Lo primero que note es que acá hay menos cielo",
Y tome por disparador la frase
Para escribir de vos
Sin pensar que lo estaba haciendo.
Recorriendo la gran ciudad
Te confieso, nunca vi tantas formas
De ver tus ojos;
De acariciar en suspiros esa mejilla
Que días atrás estaba conmigo
Y compartía la cama mía.
Comiendo en bares baratos
(Los sabores que hasta en casa
Comer podía),
Continúo este relato,
Y es por mi tenerte presente De noche y día
Que hoy comparto la mesa
Con mis ilusiones de vos
Y lo que me traen: alegría.
Se mesen atrevidas por la ventana
Las ramas del árbol
Que afuera de este mismo bar,
Le escondían al sol las travesuras
Que yo te hacia.
Se me entrecierran los ojos
Y como por arte de magia
Te acercas y me salvas la vida;
¿¡Cómo no iban a entrecerrarse!?
Si hace como dos días que no eres mía,
Que te corro de noche,
que te corro de día,
Que almuerzo tu silencio
Y duermo tu cama vacía,
Que te pienso y no me arrepiento,
De haber vivido tan intensamente...
Tanta alegría.
"Lo primero que note es que acá hay menos cielo",
Y tome por disparador la frase
Para escribir de vos
Sin pensar que lo estaba haciendo.
Recorriendo la gran ciudad
Te confieso, nunca vi tantas formas
De ver tus ojos;
De acariciar en suspiros esa mejilla
Que días atrás estaba conmigo
Y compartía la cama mía.
Comiendo en bares baratos
(Los sabores que hasta en casa
Comer podía),
Continúo este relato,
Y es por mi tenerte presente De noche y día
Que hoy comparto la mesa
Con mis ilusiones de vos
Y lo que me traen: alegría.
Se mesen atrevidas por la ventana
Las ramas del árbol
Que afuera de este mismo bar,
Le escondían al sol las travesuras
Que yo te hacia.
Se me entrecierran los ojos
Y como por arte de magia
Te acercas y me salvas la vida;
¿¡Cómo no iban a entrecerrarse!?
Si hace como dos días que no eres mía,
Que te corro de noche,
que te corro de día,
Que almuerzo tu silencio
Y duermo tu cama vacía,
Que te pienso y no me arrepiento,
De haber vivido tan intensamente...
Tanta alegría.