LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Voy recorriendo los escasos metros a mi salvación,
oigo el llanto de mis camaradas, música infernal.
Los cuerpos cubren todo el campo, suplican perdón,
mas las malas artes de los hombres los arrojan a su final.
Arrastro a un desconocido rostro del que fuere mi compañero,
titánicas máquinas rechinan al paso de la desgastado asfalto.
Quito el polvo de mis cejas, y corro sin fuerzas por llegar entero,
Aún veo borroso mi meta, situado en el cielo, demasiado alto.
Miro atrás, y observo que significa el infierno, abrasador...
Intento salvar la vida de mi compañero, pero se escapa en desalientos.
¡Maldita sea el mal de los hombres, que duro y castigador!...
Explota un vehículo, y veo el fuego voraz, destructor y a la vez, lento...
Me detengo ante mi bandera, ya estoy en casa; Vienen dos hombres con gasas.
Me tratan a mi, y descubren que mi compañero está muerto, inerte, desangrado.
¡Oh Dios, solo tu sabes que hice lo que pude! ante mi veo ataúdes negros sin asas.
Que los humanos muramos ante banderas, es sin duda un síntoma de ser retrógrado...
oigo el llanto de mis camaradas, música infernal.
Los cuerpos cubren todo el campo, suplican perdón,
mas las malas artes de los hombres los arrojan a su final.
Arrastro a un desconocido rostro del que fuere mi compañero,
titánicas máquinas rechinan al paso de la desgastado asfalto.
Quito el polvo de mis cejas, y corro sin fuerzas por llegar entero,
Aún veo borroso mi meta, situado en el cielo, demasiado alto.
Miro atrás, y observo que significa el infierno, abrasador...
Intento salvar la vida de mi compañero, pero se escapa en desalientos.
¡Maldita sea el mal de los hombres, que duro y castigador!...
Explota un vehículo, y veo el fuego voraz, destructor y a la vez, lento...
Me detengo ante mi bandera, ya estoy en casa; Vienen dos hombres con gasas.
Me tratan a mi, y descubren que mi compañero está muerto, inerte, desangrado.
¡Oh Dios, solo tu sabes que hice lo que pude! ante mi veo ataúdes negros sin asas.
Que los humanos muramos ante banderas, es sin duda un síntoma de ser retrógrado...