ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
Cuando estoy en el espacio
de una habitación pequeña,
donde los sueños vuelan
y la inmaginación se revela,
busco que la acción que me lleva
termine con mucho agrado,
luego que me sienta aliviado
de una gran carga en mi cuerpo,
que todo lo que llevo adentro
pueda por fin salír,
para sentirme felíz,
de aquel preciado momento.
Momento que como todos
lo hacemos por naturaleza,
y solo sentímos tristéza
cuando apoyamos los codos.
Pues se nos hace dificil
cuando hay dolor y no materia.
En esa habitación pequeña
a la que entramos con brío,
no importa que vamos fríos
y con carga de ballena,
es la velocidad que lleva
hacia un profundo vacío.
por eso querídos míos
aunque me de mucha pena
yo de ustedes me despído
y aquí les dejo mí poema,
ya la riza no me deja
y mi lengua se ha escondído
interpreten lo que dígo
y rianse, si quisieran.
de una habitación pequeña,
donde los sueños vuelan
y la inmaginación se revela,
busco que la acción que me lleva
termine con mucho agrado,
luego que me sienta aliviado
de una gran carga en mi cuerpo,
que todo lo que llevo adentro
pueda por fin salír,
para sentirme felíz,
de aquel preciado momento.
Momento que como todos
lo hacemos por naturaleza,
y solo sentímos tristéza
cuando apoyamos los codos.
Pues se nos hace dificil
cuando hay dolor y no materia.
En esa habitación pequeña
a la que entramos con brío,
no importa que vamos fríos
y con carga de ballena,
es la velocidad que lleva
hacia un profundo vacío.
por eso querídos míos
aunque me de mucha pena
yo de ustedes me despído
y aquí les dejo mí poema,
ya la riza no me deja
y mi lengua se ha escondído
interpreten lo que dígo
y rianse, si quisieran.