Osmara Cantero
Poeta adicto al portal
Te brindé toda mi vida, cuando el amar era un culto
era tanta mi pasión que un corazón no alcanzaba
mientras tú te divertías con tus amores ocultos
clavandome un vil puñal, cuando yo más te adoraba
Solo Dios puede saber de mi infinito dolor
de mi gran desilusión y de mi inmensa impotencia
como sucumbió mi alma, borrandome la razón
de cuanto pude caer, para implorar tu clemencia
Mi cielo se ensombreció, porque tu eras mi sol
mis días eran infiernos y mis noches de tortura
pero gracias al Señor, que con su luz me salvó
enviandome dos angeles a rescatar mi cordura
Gracias a Dios que me dió, la fuerza y sabiduria
hoy mi jardín reverdece, he encontrado un buen amor
donde dejaste dolor, vuelve a brillar la alegría
eres tan solo el vacio, que nos recuerda un error
Mucho tiempo ya ha pasado, ni te juzgo ni maldigo
y pensar que un día fuiste el gran amor de mi vida
porque aunque mucho te amé y me diste mis dos hijos
en mi libro del destino, tu eres la hoja perdida.
Dedicado a una persona muy especial que ha sabido rehacer
su vida y que a cada instante da gracias a Dios.
A Odalys.
era tanta mi pasión que un corazón no alcanzaba
mientras tú te divertías con tus amores ocultos
clavandome un vil puñal, cuando yo más te adoraba
Solo Dios puede saber de mi infinito dolor
de mi gran desilusión y de mi inmensa impotencia
como sucumbió mi alma, borrandome la razón
de cuanto pude caer, para implorar tu clemencia
Mi cielo se ensombreció, porque tu eras mi sol
mis días eran infiernos y mis noches de tortura
pero gracias al Señor, que con su luz me salvó
enviandome dos angeles a rescatar mi cordura
Gracias a Dios que me dió, la fuerza y sabiduria
hoy mi jardín reverdece, he encontrado un buen amor
donde dejaste dolor, vuelve a brillar la alegría
eres tan solo el vacio, que nos recuerda un error
Mucho tiempo ya ha pasado, ni te juzgo ni maldigo
y pensar que un día fuiste el gran amor de mi vida
porque aunque mucho te amé y me diste mis dos hijos
en mi libro del destino, tu eres la hoja perdida.
Dedicado a una persona muy especial que ha sabido rehacer
su vida y que a cada instante da gracias a Dios.
A Odalys.