Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Aparecía, cuando le apetecía
siempre, sin comprometerse a nada
más bien, decías, que no la amabas
Inexperta criatura, necesitada
de cariño, fue maltratada, lo dio todo
conformándose, con nada.
Intento todo, pero se fue
de él, no supo nada
su despedida, la más triste
una carta
para quedarse él, en calma
A pesar de los pesares
vive, aún una lágrima
que rueda siempre en su Alma
de esa niña, desdichada
Y ahora, cual fantasma
escogiendo del reloj
la hora olvidada
Regresas
Rosario de Cuenca Esteban
siempre, sin comprometerse a nada
más bien, decías, que no la amabas
Inexperta criatura, necesitada
de cariño, fue maltratada, lo dio todo
conformándose, con nada.
Intento todo, pero se fue
de él, no supo nada
su despedida, la más triste
una carta
para quedarse él, en calma
A pesar de los pesares
vive, aún una lágrima
que rueda siempre en su Alma
de esa niña, desdichada
Y ahora, cual fantasma
escogiendo del reloj
la hora olvidada
Regresas
Rosario de Cuenca Esteban