Andrea del Valle
Poeta recién llegado
Se encontraron cerca de la casa,
dos armas,
las cuales se entrelazaban.
Las tomaron de pistas,
pero no se sabía,
que la verdadera arma,
con la que se asesinó,
fue el amor.
Del cual no habían pistas,
ni huellas,
solamente una herida en el corazón,
de quién lo sentía.
¿Quién va a creer,
que algo tan hermoso,
era capaz de hacer algo,
tan horroroso?
Y se nublo entre los recuerdos,
la llaga del amor
Y se nublo entre mis recuerdos,
la llaga de mi amor.
Se descubrieron en el señor,
dos heridas en el corazón,
una era por un amor,
y otra con la que se mató.
Pero nadie supo,
la verdad no se supo,
él murió con valor,
él dio la vida por amor,
por el amor que la otra
Herida causó.
Olvidado fue esa gran cortesía,
por el amor que él tanto quería
Olvidado por el día,
recordado por la noche
Olvidado por el tiempo,
tal gesto de amor,
que hubo en un momento.
dos armas,
las cuales se entrelazaban.
Las tomaron de pistas,
pero no se sabía,
que la verdadera arma,
con la que se asesinó,
fue el amor.
Del cual no habían pistas,
ni huellas,
solamente una herida en el corazón,
de quién lo sentía.
¿Quién va a creer,
que algo tan hermoso,
era capaz de hacer algo,
tan horroroso?
Y se nublo entre los recuerdos,
la llaga del amor
Y se nublo entre mis recuerdos,
la llaga de mi amor.
Se descubrieron en el señor,
dos heridas en el corazón,
una era por un amor,
y otra con la que se mató.
Pero nadie supo,
la verdad no se supo,
él murió con valor,
él dio la vida por amor,
por el amor que la otra
Herida causó.
Olvidado fue esa gran cortesía,
por el amor que él tanto quería
Olvidado por el día,
recordado por la noche
Olvidado por el tiempo,
tal gesto de amor,
que hubo en un momento.