JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA HUELLA DEL TIEMPO
Donde el tiempo ha dejado huella
y donde la vida ha transcurrido
llena de dolor y de melancolía,
ahí estoy yo,
ahí esta mi alma,
ahí están mis pasos
y mis palabras.
No tengo nada, tan solo
el silencio de mi melancolía,
tan solo la nostalgia
de tantos adioses,
tan solo el dolor
de mi triste ser.
Ve mi rostro,
ve lo que ha hecho
todo este implacable tiempo,
me ha convertido
en la obscuridad de este mundo,
en el viento triste
y en un cielo lleno de estruendos,
en un rostro descarnado
donde solo los huesos
han sobrevivido.
No tengo nada
y el tiempo ha dejado su huella,
ha transcurrido la vida
y no me he dado cuenta,
solo sé que estoy vivo
y que puedo sentir,
y que todo lo de mi pasado
ha quedado para siempre
en el rincón infinito
de mi existencia.
No tengo nada,
porque nada quedo
de ese maldito ayer,
que un día
yo le di vida,
y ahora
ya está muerto.
Donde el tiempo ha dejado huella
y donde la vida ha transcurrido
llena de dolor y de melancolía,
ahí estoy yo,
ahí esta mi alma,
ahí están mis pasos
y mis palabras.
No tengo nada, tan solo
el silencio de mi melancolía,
tan solo la nostalgia
de tantos adioses,
tan solo el dolor
de mi triste ser.
Ve mi rostro,
ve lo que ha hecho
todo este implacable tiempo,
me ha convertido
en la obscuridad de este mundo,
en el viento triste
y en un cielo lleno de estruendos,
en un rostro descarnado
donde solo los huesos
han sobrevivido.
No tengo nada
y el tiempo ha dejado su huella,
ha transcurrido la vida
y no me he dado cuenta,
solo sé que estoy vivo
y que puedo sentir,
y que todo lo de mi pasado
ha quedado para siempre
en el rincón infinito
de mi existencia.
No tengo nada,
porque nada quedo
de ese maldito ayer,
que un día
yo le di vida,
y ahora
ya está muerto.
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