rafael tato
Poeta fiel al portal
El viento descorpora la fragancia de tu aliento...
He elegido la sombra donde braman tus caricias;
cual soñador solitario en tu hiedra me sostengo,
en el crisol añil de tu recuerdo poso mi dicha.
Amo encontrarme en el sueño de tu cuerpo soberano,
ser conquistador, intrépido y atrevido,
coronar de besos y espermas tu centro humano,
ser de la dicha, la gloria y el amor... ¡tu elegido!
La verticalidad de tu belleza, en mi sueño fascina,
extraño jardín, universo punto de nuestra alianza,
vértigo de estrellas mariposas, sensación divina,
azul sentimiento, voluptuosa centella de esperanza.
Tu ausencia es la sombra del vino en mi garganta;
lontana rosa blanca que no acaba de abrirse,
aguijón amañado que punza y se agiganta,
tedio, abismo, incertidumbre, dolor que persiste.
Mi poema, hoy no tiene pronombres ni sustantivos;
el verbo es plúmbea niebla y persistente,
sombra que me nombra en el silencio activo,
piélago de nostalgia, recuerdos y vivencias latentes.
¡Ay! soledad atada a tu corazón amado;
alfabeto de tu ausencia que rompe las estrellas,
endecasílabo segundo de un tiempo no consumado,
amor que existe, se siente, se sueña... ¡y se hace huella!
Tato Ospina
He elegido la sombra donde braman tus caricias;
cual soñador solitario en tu hiedra me sostengo,
en el crisol añil de tu recuerdo poso mi dicha.
Amo encontrarme en el sueño de tu cuerpo soberano,
ser conquistador, intrépido y atrevido,
coronar de besos y espermas tu centro humano,
ser de la dicha, la gloria y el amor... ¡tu elegido!
La verticalidad de tu belleza, en mi sueño fascina,
extraño jardín, universo punto de nuestra alianza,
vértigo de estrellas mariposas, sensación divina,
azul sentimiento, voluptuosa centella de esperanza.
Tu ausencia es la sombra del vino en mi garganta;
lontana rosa blanca que no acaba de abrirse,
aguijón amañado que punza y se agiganta,
tedio, abismo, incertidumbre, dolor que persiste.
Mi poema, hoy no tiene pronombres ni sustantivos;
el verbo es plúmbea niebla y persistente,
sombra que me nombra en el silencio activo,
piélago de nostalgia, recuerdos y vivencias latentes.
¡Ay! soledad atada a tu corazón amado;
alfabeto de tu ausencia que rompe las estrellas,
endecasílabo segundo de un tiempo no consumado,
amor que existe, se siente, se sueña... ¡y se hace huella!
Tato Ospina
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